La posible sucesión en la Suprema Corte abrió un nuevo debate jurídico y político luego de que trascendiera un presunto respaldo interno a Yasmín Esquivel para encabezar el máximo tribunal, una versión que posteriormente fue rechazada por la propia institución.
Ciudad de México.- La discusión sobre quién encabezará la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) a partir de 2027 comenzó a generar controversia luego de que surgieran versiones que apuntan a la ministra Yasmín Esquivel Mossa como una de las principales aspirantes para ocupar la presidencia del máximo tribunal.
De acuerdo con información difundida por diversos medios, al interior de la nueva integración de la Corte existirían posiciones favorables para que Esquivel asuma la presidencia una vez que concluya el periodo del actual titular. Estas versiones cobraron relevancia debido a que previamente se consideraba que Lenia Batres Guadarrama podría ocupar el cargo por haber obtenido una de las votaciones más altas durante la elección judicial.
El tema ha generado debate debido a las distintas interpretaciones sobre las reglas que determinarán la sucesión en la presidencia de la Corte. Mientras algunos sectores sostienen que el orden de votación obtenido por las ministras y ministros debe ser un factor determinante, otros consideran que la designación corresponde exclusivamente a una decisión interna del Pleno.
La controversia se intensificó debido a que la nueva conformación del Poder Judicial derivada de la reforma judicial modificó diversos aspectos relacionados con la integración de los órganos jurisdiccionales, lo que ha dado lugar a distintas lecturas sobre el procedimiento que deberá seguirse para elegir a la persona que encabezará la SCJN en los próximos años.
Sin embargo, tras la difusión de estas versiones, la Suprema Corte emitió una postura institucional para rechazar que existan acuerdos, negociaciones o definiciones anticipadas respecto de la presidencia prevista para 2027. El máximo tribunal aseguró que no se ha realizado ninguna deliberación formal sobre ese tema y que las versiones publicadas no corresponden a decisiones adoptadas por el Pleno.
La Corte también enfatizó que cualquier determinación relacionada con su presidencia deberá realizarse conforme a los mecanismos establecidos por la Constitución y las normas aplicables, una vez que llegue el momento procesal correspondiente.
El episodio ocurre en medio del proceso de transición derivado de la reforma judicial, que ha colocado bajo los reflectores a las futuras ministras y ministros que integrarán el máximo tribunal del país. Analistas consideran que la definición de la presidencia será uno de los temas más relevantes para el futuro inmediato del Poder Judicial.
Por ahora, la discusión permanece abierta y sin una decisión oficial, mientras continúan las especulaciones sobre quién podría encabezar la Suprema Corte durante la nueva etapa que comenzará en 2027.





