Mientras Víctor “N” y la menor de 14 años dieron declaraciones contrapuestas tras la liberación del maestro, una exalumna anunció que procederá penalmente contra Alejandro César “N”, otro profesor del plantel, por una agresión ocurrida hace 16 años en el mismo taller de coro.
Estado de México. — El proceso penal que enfrenta en libertad el profesor de coro Víctor “N”, acusado de violencia contra menores, generó una nueva crisis en el en torno de la escuela secundaria Quetzalcóatl en el Estado de México, luego de que una exalumna hiciera pública una acusación por abuso sexual contra el maestro suplente de la misma materia, Alejandro César “N”. El señalamiento, que la afectada afirmó que llevará formalmente ante las autoridades, se suma a las recientes declaraciones televisivas contrapuestas entre el primer imputado y la víctima de 14 años, lo que ha puesto bajo cuestionamiento los protocolos de seguridad y vigilancia de la institución educativa.
En el caso inicial, el profesor Víctor “N”, quien se encuentra vinculado a proceso por el delito que se le atribuye y fue autorizado por el juez de control, Carlos Luis González Carmona, para enfrentar dicho proceso en libertad mediante una fianza de 75 mil pesos, compareció ante medios de comunicación para justificar el vínculo con la estudiante de 14 años, argumentando que la relación contaba con el consentimiento de la menor. En contraposición, la adolescente fue entrevistada en televisión nacional, donde expuso las condiciones del acoso recibido, contradiciendo la postura del docente de 50 años.
A raíz de la difusión mediática de este caso, una exalumna de la institución denunció públicamente a Alejandro César “N”, quien funge actualmente como profesor suplente de la materia de coro, ocupando la plaza de Víctor “N”. La denunciante manifestó que fue víctima de abuso sexual por parte de dicho maestro hace 16 años, cuando cursaba sus estudios en el plantel, y adelantó que presentará la denuncia penal correspondiente ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, asegurando que cuenta con los elementos probatorios necesarios para demostrar el delito.
La coincidencia de que ambos señalamientos involucren a los dos encargados del taller de coro, y que los presuntos abusos se ubiquen en el mismo entorno escolar, motivó críticas de familiares y colectivos hacia la dirección de la escuela. Los inconformes señalan una falta de supervisión institucional y la ausencia de filtros estrictos en el control del personal docente que opera dentro de las aulas.
Hasta el momento, las autoridades del plantel escolar han mantenido hermetismo respecto a los cuestionamientos sobre sus lineamientos de vigilancia interna. Por su parte, la situación jurídica de Víctor “N” se mantiene sin modificaciones bajo los términos de su fianza, mientras que Alejandro César “N” continúa en funciones en tanto no exista un mandato judicial o una separación oficial del cargo por parte de las autoridades educativas. Ambos docentes mantienen formalmente la presunción de inocencia.









